Los presidentes de México, Claudia Sheinbaum y Estados Unidos, Donald Trump, sostuvieron una llamada telefónica que genera optimismo.
Aunque no se dieron muchos detalles del contenido de la conversación, y destacan las alabanzas del mandatario estadounidense hacia la presidenta de México.
Eso en sí mismo es positivo, si se toma en cuenta la muy reciente extracción del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, las amenazas en contra de quienes venden petróleo a Cuba, y las alarmantes declaraciones de Trump sobre su intención de enfrentar a los narcos en México, por la vía terrestre, entre otros elementos.
Que los presidentes de México y Estados Unidos hayan platicado por teléfono tanto tiempo y que no salieran chispas del encuentro, sin duda es muy positivo.
Y es muy valioso, cuando la confrontación verbal entre el primer ministro canadiense y el presidente estadounidense, pudiera llevar a una ruta crítica en la revisión del T-MEC e incluso a la posibilidad de convertir el acuerdo en bilateral.
Adicionalmente, desde el punto de vista de las expectativas en torno a la revisión del acuerdo comercial, también es notable que la conversación entre los mandatarios no derivó –por lo menos en las primeras horas– en las frecuentes descalificaciones y amenazas de parte de Trump respecto del acuerdo comercial.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard y su equipo han venido realizando un trabajo muy técnico para “planchar” lo más posible los temas que serán analizados en el marco de la revisión del T-MEC. En las últimas horas, la oficina de la USTR en el comunicado que difundió dejó ver la intención del gobierno de EU de realizar reformas estructurales al acuerdo, endurecer las reglas de origen en el sector automotriz, incluir los minerales críticos y combatir el dumping.
La USTR busca defender a los trabajadores y productores de la región de la competencia desleal, enfocándose en bienes de terceros países que ingresan a Norteamérica a precios artificialmente bajos, a menudo a través de México.
Todo esto quiere decir, que aunque la relación es buena, la revisión no será “miel sobre hojuelas” para México. Y deja muy claro que Estados Unidos presionará más a México para cerrar la puerta a los países asiáticos, en particular China.
Y por supuesto, el tema de la seguridad y combate a los cárteles continuará siendo, como lo ha sido hasta ahora, una prioridad para nuestro vecino del norte.
La críptica llamada, sin embargo, genera optimismo en México porque aumenta la confianza de que la revisión del T-MEC se realizará en buenos términos para nuestro país
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump calificó la conversación de “muy productiva” y “extremadamente buena para ambos países”.
Dijo que México tiene “una líder maravillosa e inteligente y debieran (los mexicanos) estar muy contentos por ello”.
Aunque la experiencia muestra que los elogios de Trump, pueden ser superlativos un día y al día siguiente puede convertirlos en crudos ataques.
Aunque no se revelaron los detalles, la Jefa del Ejecutivo mexicano informó que hablaron del combate al narcotráfico, de la cooperación bilateral en seguridad, de los avances en el diálogo comercial, incluyendo las barreras no arancelarias y el fortalecimiento de las cadenas de suministro regionales.
Y aunque durante la conversación telefónica no tocaron el tema, refrendó lo que el día previo anticipó la USTR, que ambos gobiernos sostienen reuniones técnicas bilaterales y multilaterales sobre los minerales críticos.
México –reveló la mandataria– fue convocado por EU a reunión estratégica sobre minerales críticos
El encuentro se realizará la próxima semana, anunció Claudia Sheinbaum y participarán otros países. La llamada telefónica entre los presidentes, envía señales positivas. Pero también abre espacio para muchas interrogantes sobre lo que México está acordando, en acuerdos directos entre los presidentes.
Trump es, sobre todo, un gran negociador. Sus elogios, da mucho para reflexionar. Al tiempo
Atisbos
Viene un plan integral para fortalecer la competitividad del sector automotriz en México.
La noticia es que la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) que preside Rogelio Garza en reunión con la presidenta Claudia Sheinbaum en Palacio Nacional logró la reactivación de la comisión intersecretarial, integrada por las secretarías de Hacienda, Trabajo, Medio Ambiente, Energía y Economía para recuperar e impulsar la competitividad de la industria que aporta el 4.5% al Producto Interno Bruto nacional.
La intención es abordar los factores externos: aranceles de EU, bajo la sección 232, la revisión del T-MEC, dinámicas geopolíticas y competencia de Asia y en paralelo abordar los factores internos: costos laborales, productividad, logística, infraestructura de ferrocarriles y aduanas, regulaciones y estándares de cumplimiento.
Aunque no se establecieron cifras específicas ni inversiones inmediatas la presidenta Sheinbaum dio instrucciones sobre plazos, metodología y revisiones periódicas para medir avances.
Suena prometedora la estrategia. Ojalá se concrete.


