El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, coincidieron en la necesidad de impedir que el régimen de Irán obtenga armas nucleares y reafirmaron su compromiso para promover la estabilidad regional, según comunicaron ambos gobiernos tras una conversación telefónica sostenida el martes por la noche.
Durante el diálogo, los mandatarios abordaron las negociaciones en curso entre Estados Unidos e Irán, así como los recientes avances en las conversaciones de paz entre Ucrania y Rusia bajo mediación estadounidense en Ginebra.
“Ambos se han mostrado de acuerdo en que Irán no debe ser capaz de desarrollar armas nucleares y han reiterado la necesidad de trabajar de cerca entre los aliados y socios para mejorar la seguridad regional”, señaló Downing Street tras la llamada.
El presidente estadounidense subrayó que la diplomacia sigue siendo la vía preferida, pero advirtió que la Casa Blanca mantiene “todas las opciones sobre la mesa” si no se logran avances sustanciales.
Starmer también transmitió a Trump su condena a los ataques rusos contra civiles en Ucrania y valoró el progreso alcanzado en las discusiones trilaterales encaminadas a un “acuerdo de paz justo y duradero”.
Por otra parte, Starmer y Trump analizaron la crisis humanitaria en Gaza, y el primer ministro británico insistió en la necesidad de ampliar el acceso a la ayuda, además de reiterar su apoyo al plan de paz impulsado por Estados Unidos para la región.
También recalcaron la importancia de la cooperación transatlántica para abordar los desafíos globales y contener la proliferación de armas de destrucción masiva.
Durante la conversación, ambos líderes expresaron su respaldo a la continuación de los diálogos en Ginebra, donde representantes de Kiev, Moscú y Washington celebraron una nueva ronda de contactos, con el enviado especial estadounidense Steve Witkoff calificando los resultados como un “avance significativo”.
En paralelo, las negociaciones nucleares entre Estados Unidos e Irán avanzaron en la ciudad suiza, con la mediación de Omán. El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, informó que se lograron “principios rectores” para un eventual pacto, aunque matizó que aún no hay un acuerdo cerrado y subsisten diferencias sobre los puntos clave.
Araqchi aseguró que la última ronda de conversaciones fue constructiva y que ambas partes acordaron intercambiar borradores de texto antes de fijar una nueva fecha para seguir el proceso.
En Washington, el vicepresidente JD Vance confirmó que Irán aún no ha aceptado todas las “líneas rojas” planteadas por Trump como condición para un acuerdo.
Vance explicó que, aunque se logró consenso en algunos aspectos y ambas delegaciones acordaron reunirse nuevamente, “el presidente ha fijado algunas líneas rojas que los iraníes aún no están dispuestos a reconocer y abordar”.
Recalcó, además, que Estados Unidos espera evitar una escalada, pero añadió que Trump decidirá cuándo considera agotada la vía diplomática.
“Esperamos no llegar a ese punto, pero si lo hacemos, será decisión del presidente”, señaló Vance.
En paralelo, el ministro de Relaciones Exteriores de Omán, Badr al Busaidi, celebró los progresos alcanzados durante las reuniones en Suiza y sostuvo que las conversaciones permitieron identificar “objetivos comunes y cuestiones técnicas”.
“Queda mucho por hacer, y las partes se marcharon con objetivos claros para la próxima reunión”, aseguró.
Entretanto, el líder supremo iraní, Ali Khamenei, amenazó a Estados Unidos ante el reciente despliegue de buques navales estadounidenses en el Golfo Pérsico.
Jamenei declaró que, aunque los portaviones y buques de guerra de Washington representan una amenaza, Irán dispone de armas capaces de contrarrestar ese poderío en la región.
Las negociaciones entre Washington y Teherán seguirán en las próximas semanas, con el objetivo de alcanzar garantías verificables sobre el carácter pacífico del programa nuclear iraní y asegurar la estabilidad en Oriente Próximo. Mientras tanto, los gobiernos occidentales mantienen la presión diplomática y militar para evitar un nuevo ciclo de tensiones en la región.
(Con información de Europa Press y AFP)


