Desde la temporada invernal en 2025, el sarampión volvió a ser protagonista en el mundo al mostrar un repunte de casos; incluso, Gustavo Adolfo Olaiz Fernández, director general de Atención a la Salud (DGAS) de la UNAM, señaló para el Boletín UNAM que es la enfermedad más contagiosa que hay, incluso más que el COVID-19.
En México, el virus ya tiene una mayor circulación y también ha provocado algunos decesos. El brote que comenzó en el norte se ha esparcido a diferentes estados, como la Ciudad de México, donde el número de casos recientes es mayor al registrado en el año previo.
Es un virus que sólo infecta a los seres humanos, y que puedes identificar por las siguientes características:
Puede ingresar por los ojos, pero, principalmente, ingresa por las vías respiratorias. Luego de replicarse por las células del sistema inmune de los pulmones, se disemina por el organismo.
Afecta mayormente al timo, el bazo y los nódulos linfáticos, con un avance rápido en todo el cuerpo, marcando los síntomas que pueden durar entre cuatro y siete días en una fase inicial, siendo que se manifiesta entre 10 y 14 días después que nos hemos expuesto al virus.
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) señala que es una enfermedad que puede presentarse en cualquier etapa de la vida adulta en caso de que no se haya padecido en la infancia.
Además, es importante tomar en cuenta que sí hay complicaciones que, en el caso de los niños, pueden ser mortales: neumonía, infección en el oído, diarrea grave e inflamación del cerebro.
El IMSS señala que se pueden tomar las siguientes acciones preventivas:
Asimismo, y no menos importante, las autoridades sanitarias recomiendan vacunarse, ya que la mayoría de los contagios ocurren en personas que no cuentan con la vacuna o sus esquemas de vacunación se encuentran incompletos.
La vacuna triple viral se aplica a los menores de 10 años; además de proteger contra el sarampión, cubre la rubéola y parotiditis. Es de dos dosis: la primera se aplica a los 12 meses y la segunda al cumplir los 18 meses (o los 6 años).
La vacuna doble viral se recomienda a niños de 10 años y adultos de hasta 49 años que no tengan algún antecedente de vacunación en su infancia o su esquema esté incompleto; esta vacuna cubre el sarampión y la rubéola.


