ARCHIVO. Un bombardero B-2 Spirit de la Fuerza Aérea de EEUU (US Air National Guard/Master Sgt. Patrick Evenson/Reuters)ARCHIVO. Un bombardero B-2 Spirit de la Fuerza Aérea de EEUU (US Air National Guard/Master Sgt. Patrick Evenson/Reuters)

Estados Unidos destruyó instalaciones de misiles iraníes cerca del estrecho de Ormuz con bombas antibúnker de alta penetración

2026/03/18 08:16
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Luego de 36 horas del ataque a los centros nucleares de Irán, los bombarderos aterrizaron en la base aérea de Misuri (The White House/Archivo)

Estados Unidos lanzó este martes una ofensiva aérea contra posiciones de misiles iraníes localizadas estratégicamente en las inmediaciones del estrecho de Ormuz, utilizando municiones antibunker de alto poder destructivo, según confirmaron fuentes militares.

El operativo tuvo como blanco sitios fortificados donde, de acuerdo con el Comando Central estadounidense, se almacenaban misiles antibuques capaces de poner en riesgo la navegación internacional en una de las rutas marítimas más críticas del planeta.

El Comando Central de las fuerzas armadas estadounidenses detalló que la operación se realizó con “múltiples municiones de 5.000 libras”, diseñadas para perforar estructuras reforzadas y eliminar amenazas profundamente enterradas. Estas armas fueron utilizadas para destruir instalaciones consideradas esenciales por el ejército iraní para el control del paso marítimo.

Los misiles de crucero ubicados en estos sitios representaban un riesgo para el tránsito internacional en el estrecho”, comunicaron oficiales estadounidenses al confirmar el éxito de la misión.

Las fuerzas estadounidenses utilizaron municiones de penetración profunda de 5000 libras contra emplazamientos de misiles iraníes reforzados que representaban un riesgo para el transporte marítimo internacional en el Estrecho de Ormuz. (CENTCOM)

La acción militar se produce en un momento de máxima tensión en la región, marcada por el cierre temporal del estrecho de Ormuz decretado por Irán desde el 15 de marzo, tras el aumento de los ataques y bombardeos en el contexto del conflicto con Israel y Estados Unidos.

Esta vía marítima es vital para la economía global, ya que por él circula alrededor del 20% del comercio mundial de petróleo, conectando a los principales países exportadores de crudo de Medio Oriente con mercados internacionales.

El ataque estadounidense se llevó a cabo pocas horas después de que las autoridades iraníes confirmaran la muerte de Ali Larijani, jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, en un bombardeo israelí.

El operativo formó parte de una estrategia más amplia para contrarrestar la amenaza de misiles y minas navales desplegadas por Irán a lo largo de su costa.

Estados Unidos sostiene que la presencia de estos arsenales, especialmente los misiles antibuque, constituye un peligro latente para buques comerciales y petroleros que atraviesan el estrecho de Ormuz.

Estados Unidos destruyó instalaciones de misiles iraníes cerca del estrecho de Ormuz con bombas antibúnker de alta penetración (REUTERS/Archivo)

La destrucción de los sitios fortificados supone, según fuentes militares, una reducción significativa de la capacidad de Irán para obstaculizar el flujo de hidrocarburos hacia los mercados globales.

La ofensiva estadounidense también respondió a la negativa de varios aliados, principalmente países de la OTAN, a sumarse a una operación internacional para garantizar la libre circulación en el estrecho. El presidente Donald Trump había criticado recientemente la falta de apoyo de sus socios y reiterado que Estados Unidos actuaría de manera unilateral si era necesario para proteger el tránsito marítimo y la estabilidad económica mundial.

No necesitamos la ayuda de nadie”, declaró Trump, al tiempo que insistió en la capacidad de las fuerzas estadounidenses para manejar la situación en el Golfo Pérsico.

Las fuerzas estadounidenses han intensificado sus operaciones en la región tras varios incidentes que involucraron ataques a barcos petroleros y cargueros, algunos de los cuales fueron atribuidos a unidades iraníes o a grupos aliados de Teherán.

Estados Unidos ya había ejecutado un ataque de precisión en la isla de Kharg, destruyendo más de 90 objetivos militares sin afectar la infraestructura petrolera, según reportes oficiales.

Trump habló sobre la negativa de países de la OTAN a apoyar la campaña contra Irán: “No necesitamos ayuda de nadie” (REUTERS/Kylie Cooper)

La campaña militar en el área busca neutralizar la capacidad de Irán para utilizar misiles y minas navales en el cierre o sabotaje del estrecho de Ormuz. Las autoridades estadounidenses recalcan que las acciones se limitan a objetivos militares y que se prioriza evitar daños a las instalaciones de producción y exportación de petróleo, esenciales para evitar un impacto aún mayor en los precios internacionales de la energía.

La situación en el Golfo se mantiene tensa, con Irán advirtiendo que el paso marítimo no volverá a la normalidad mientras persistan las hostilidades. La comunidad internacional sigue de cerca el desarrollo de los acontecimientos y expresa preocupación por la posibilidad de una escalada mayor que pueda afectar aún más la seguridad energética mundial y la estabilidad de la región.

(Con información de EFE)

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