El precio del oro registró una caída este miércoles, con lo que sumó su sexta jornada con pérdidas, debido a una combinación de factores macroeconómicos y tensiones geopolíticas que, paradójicamente, han fortalecido al dólar y presionado las tasas de interés.
El oro al contado apuntó un descenso de 2.44% a 4,818.88 dólares por onza, mientras que los futuros del oro estadounidense para entrega en abril cayeron 2.73% a 4,870 dólares.
Con ello, el metal precioso sumó su sexta jornada con bajas, periodo en el que acumula un baja de 5.96 por ciento.
En su comparación mensual, la caída del oro es de 8.70% y desde su máximo alcanzado el 28 de enero, cuando fue de 5,400 dólares, el descenso es de 9.57 por ciento.
Por el contrario, en lo que va del 2026 el rendimiento del metal precioso es de 13.18 por ciento.
Aunque el oro suele actuar como refugio, la escalada bélica (específicamente la tensión con Irán) ha disparado el precio del petróleo hacia los 120 dólares por barril. Este choque energético aviva temores inflacionarios que refuerzan la postura restrictiva de la Reserva Federal (Fed), pesando más en el precio del metal que la propia demanda de refugio.
Tras alcanzar máximos históricos previos, muchos inversionistas institucionales han optado por vender para asegurar ganancias.
Por el contrario, el índice del dólar (DXY) ha subido a niveles no vistos desde mayo de 2025, superando los 100.2 puntos. Al cotizarse en dólares, un billete verde más fuerte encarece el oro para compradores internacionales, reduciendo la demanda.
De acuerdo con Market Cap, el valor de capitalización del oro ha perdido un total de 2.8 billones de dólares es lo que va del presente mes.
El metal paso de valer 36.5 billones de dólares a principios de mes a 33.7 billones al 18 de marzo.
Pierde fuerza
Gabriela Siller, directora de Análisis para Banco Base, aseguró que los metales preciosos extendieron sus pérdidas, tras el anuncio de política monetaria de la Fed y la conferencia de prensa del presidente Powell, que se interpretó como restrictiva.
“Las altas tasas de interés hacen menos atractivas las inversiones en activos que no pagan una renta fija, como el oro y la plata”, añadió.
“El aumento de los precios de la energía debido a la continua escalada de la guerra está avivando el fuego de la inflación, una de las razones por las que la Reserva Federal podría verse incapaz de recortar las tasas, lo que mantiene los precios del oro bajo presión”, aseguró David Meger, director de Operaciones con Metales de High Ridge Futures.
“No creo que falte demanda de activos de refugio. Simplemente creo que otras presiones están superando a esa demanda”, añadió.
Para los analistas de Monex Casa de Bolsa, el dólar se mantiene estable y el oro toca su nivel más bajo en un mes.
“En este contexto, persiste la atención sobre el conflicto en Medio Oriente, incluyendo el ataque al yacimiento, la promesa de venganza por parte de Irán y los reportes sobre la muerte del ministro de inteligencia iraní, que continúa elevando la incertidumbre geopolítica y su potencial impacto inflacionario”, consideraron.
Acciones a la baja
Los títulos de las empresas mineras de oro que cotizan en Bolsa han registrado un descenso durante marzo.
En la BMV, los papeles de Minera Frisco, empresa controlada por Carlos Slim que se dedica a la exploración de oro, plata, cobre, plomo y zinc, presenta una caída de 25.7% a 10.30 pesos por unidad en el presente mes.
También los títulos de Industrias Peñoles, el mayor productor de plata afinada, además de producir oro, tiene una caída de 21.5% a un precio de 858.55 pesos por acción.
En Wall Street, la que más retrocede es Newmont Corporation, minera aurífera más grande del mundo, produce principalmente oro, apuntó un decremento de 18%, seguido por el ADR de AngloGold Ashanti con una baja de 27.7 por ciento.
Los papeles de Fresnillo, filial de Peñoles que cotiza en Londres, registraron un descenso de 21.65% y las de Gold Fields, firma sudafricana enfocada principalmente en la producción de oro, con una baja 21.78 por ciento.


