Los metales preciosos registraron una fuerte caída en las últimas 12 horas, con una pérdida estimada de 1,48 billones de dólares en el valor de mercado del sector. El oro cayó un 4,1%, lo que representa aproximadamente 1,22 billones de dólares de la caída, mientras que la plata bajó un 7%, eliminando cerca de 260.000 millones de dólares. El movimiento pone de relieve un cambio repentino en el sentimiento de los inversores y una mayor volatilidad en los mercados de materias primas. La caída es significativa porque el oro y la plata son ampliamente considerados activos de refugio seguro, lo que hace que las grandes pérdidas sean notables para los inversores. Los participantes del mercado estarán atentos a si la presión vendedora continúa o se estabiliza en las próximas sesiones.







