A raíz del tiroteo en Minneapolis que dejó como víctima fatal al manifestante Alex Pretti, las autoridades identificaron a los dos oficiales responsables que habrían disparado contra el joven durante el operativo. Ambos pertenecen a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) y tienen apellidos de origen latino. Jesús Ochoa integra la Patrulla Fronteriza, mientras que Raymundo Gutiérrez se desempeña como oficial de Operaciones de Campo.
Los documentos gubernamentales revisados por ProPublica señalaron a Jesús Ochoa, de 43 años, y a Raymundo Gutiérrez, de 35, como los presuntos responsables de la muerte de Pretti.
DownloadAmbos son oriundos del sur de Texas y estaban asignados a la Operación Metro Surge, una red de control migratorio lanzada en diciembre de 2025 que desplegó decenas de efectivos armados y enmascarados en distintos puntos de la ciudad de Minneapolis.
Ochoa se incorporó en 2018 a la Patrulla Fronteriza de la CBP. Según relató su exesposa, Angélica Ochoa, el hombre se graduó en la Universidad de Texas–Pan American con un título en justicia penal y residió durante años en el Valle del Río Grande.
De acuerdo con ese testimonio, aspiraba desde hacía tiempo a integrar la agencia federal. Al momento de la separación de la pareja, en 2021, era un entusiasta de las armas y poseía alrededor de 25 rifles, pistolas y escopetas.
Por su parte, de Gutiérrez se sabe que ingresó en 2014 como oficial de Operaciones de Campo. Además, integraba un equipo de respuesta especial dedicado a operativos de alto riesgo, con funciones similares a las de las unidades SWAT de la policía.
Los videos difundidos tras el hecho muestran a Pretti con un teléfono en la mano mientras registraba el despliegue de las fuerzas federales. En esas imágenes, un agente enmascarado derriba a una mujer. Por lo que Pretti interviene para asistirla y se interpone, pero el oficial le arroja gas pimienta en el rostro. Luego, dos agentes lo reducen en el suelo y otros se suman al operativo. Durante esa secuencia, se escuchan diez disparos mientras los transeúntes gritan.
Según funcionarios estatales y federales, Pretti portaba una pistola legal al momento del enfrentamiento. Algunos análisis de los registros de los testigos sugieren que un agente federal le retiró el arma de la cintura antes de los primeros disparos. Las máscaras de los oficiales y el desorden de la escena impiden establecer con precisión el momento exacto de ese desarme, explica ProPublica.
Estas imágenes contrastan con las declaraciones de funcionarios federales. El comandante del operativo, Gregory Bovino, afirmó que el disparo respondió a una situación de defensa propia y sostuvo que Pretti se resistió de forma violenta al intento de desarme.
La secretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), Kristi Noem, también aseguró que Pretti atacó a los agentes. En las horas posteriores al hecho, el asesor presidencial Stephen Miller lo calificó como “asesino en potencia”, pero días después, indicó que los agentes de la CBP podrían no haber seguido el protocolo previsto para este tipo de intervenciones.
La CBP reconoció ante algunos miembros del Congreso que dos agentes utilizaron sus armas reglamentarias durante el altercado que terminó con la muerte de Pretti. Sin embargo, en ese aviso no se especificaron las identidades de los oficiales.
De acuerdo con un portavoz del DHS los dos involucrados quedaron con licencia administrativa tras el tiroteo del 24 de enero. Tras una semana de protestas y pedidos de revisión por parte de legisladores, el Departamento de Justicia anunció que su División de Derechos Civiles abrió una investigación sobre el caso.


