El historiador Alejandro Rosas explora en su libro Érase una vez en Tenochtitlan cómo se construyó uno de los imperios más poderosos de Mesoamérica. Entre alianzas políticas, expansión militar y rituales que marcaron una época, el relato revisa los factores que impulsaron el ascenso de la gran capital mexica y el papel del poder, la ambición y los sacrificios humanos en su consolidación histórica.


